DIOS ODIN

 


 

Odín (nórdico antiguo Óðinn), también llamado Wotan o Woden, es considerado el dios principal de la mitología nórdica, así como de algunas religiones etenas.

Su papel, al igual que el de muchos dioses nórdicos es complejo. Es el dios de la sabiduría, la guerra y la muerte, pero también se le considera, aunque en menor medida, el dios de la magia, la poesía, la profecía, la victoria y la caza.


Odín reside en el Asgard en el palacio de Valaskjálf, que construyó para sí y donde se encuentra su trono, el Hliðskjálf, desde donde podía observar lo que sucedía en cada uno de los nueve mundos.1​ En la batalla blandía su lanza, llamada Gungnir, y montaba su corcel de ocho patas, llamado Sleipnir.


Era hijo de Bor y de la gigante Bestla, hermano de Vili y Vé,esposo de Frigg y padre de muchos de los dioses3​ tales como Thor, Balder, Vidar y Váli. En la poesía escáldica se hace referencia a él con infinidad de kenningar y uno de los que se utiliza para mencionarlo es Allföðr («padre de todos»).


Como dios de la guerra, se encargaba de enviar a las valquirias a recoger a los guerreros heroicos muertos en batalla,los einherjer, que se sientan a su lado en el Valhalla, donde preside los banquetes. Al final de los tiempos Odín guiará a los dioses y a los hombres contra las fuerzas del caos en la batalla del fin del mundo, el Ragnarök. Ahí el dios será asesinado y devorado por el feroz lobo Fenrir, a quien Vidar matará inmediatamente, desgarrará las fauces y colocará un pie en la garganta.




LA SABIDURÍA DE EL DIOS ODIN 


Siendo uno de los dioses más antiguos, creador del mundo y de los hombres, Odín es el señor de la sabiduría, experto en todas las cosas desde el principio de los tiempos. Ha aprendido todas las artes y luego los hombres han aprendido de él. Entre los muchos epítetos de Odín, muchos hacen referencia a su gran sapiencia, y ha sido llamado Fjölnir y Fjölnsviðr («gran sabio»), Sanngetall («quien intuye la verdad»), Saðr o Sannr («quien dice la verdad»), Forni («conocedor de lo antiguo») y Fornölvir («sacerdote antiguo»).



Odín observa el cuerpo decapitado de Mímir. Ilustración para la edición sueca de la Edda poética de Fredrik Sander.

La sabiduría de Odín es fruto del conocimiento, la magia y la poesía, todo a la vez. Es conocedor de los misterios de los nueve mundos y de sus orígenes, pero también del destino de cada uno de los hombres, así como de su propio destino y el del universo.


Odín disfruta compitiendo en discusiones con los individuos más sabios. Bajo el disfraz de Gágnraðr ("victoria"), arriesgó su vida cuando el gigante Vafþrúðnir, cuya erudición era ampliamente reconocida, lo desafió en un duelo de sabiduría sobre el pasado, el presente y el futuro del mundo. El gigante contestó rápidamente a todas las preguntas, pero Gágnraðr al final preguntó qué fue lo que el dios Odín susurró al oído de su hijo Balder en su pira funeraria. Vafþrúðnir, en este punto, reconoció la identidad de Odín, ya que una regla era que quien hacía una pregunta debía conocer la respuesta, y esta respuesta era conocida solamente por el propio dios. Así, el gigante perdió el duelo.​


En otra ocasión, haciéndose pasar por un hombre llamado Gestumblindi («huésped ciego»), el dios desafió a un rey llamado Heiðrekr, a un duelo de adivinanzas. Tras una serie de preguntas que ambos contestaron sin dificultad, Odín realizó la misma pregunta que había hecho a Vafþrúðnir. Ante esta pregunta, el rey intentó matarlo, pero el dios escapó bajo la forma de un halcón.20​


Odín se aventuró hasta el Pozo de Mimir, cerca de Jötunheim, la tierra de los gigantes bajo la apariencia de un caminante llamado Vegtamr. Mímir, que vigilaba el pozo, para permitirle beber de este le pidió que sacrificara su ojo izquierdo, siendo esto un símbolo de su voluntad por obtener el conocimiento. Mientras bebía vio todo el sufrimiento y los problemas que los hombres y los dioses deberían soportar, pero también vislumbró por qué era necesario que esto sucediera.


El sacrificio del mayor de todos los dioses es un tema recurrente en la mitología nórdica. A este respecto cabe mencionar que también Tyr sacrificó su mano para así poder encadenar a Fenrir. El ojo de Odín permanece en el fondo de dicha fuente, de la cual el mismo Mímir bebe cada día. De aquella mutilación autoinfligida derivan los epítetos de Bileygr ("tuerto") y Báleygr ("ojo faltante"). Odín conserva la cabeza de Mimir, que fue decapitado por los Vanir durante su enfrentamiento con los Æsir, y logra hacerla hablar por medio de la magia, siendo una fuente inagotable de conocimientos que le revela las noticias de lo que sucede alrededor del mundo.




características


Odín es una deidad ambivalente. Las connotaciones nórdicas antiguas de la edad vikinga para Odín están relacionadas con "la poesía y la inspiración" así como con "la furia y la locura".


Es el dios del conocimiento. Sacrificó su ojo izquierdo en el Pozo de Mimir, para de este modo poder acceder a la sabiduría infinita y conocerlo todo (menos el futuro) y era quien daba a los poetas valerosos el hidromiel de la inspiración hecha por los enanos, de la vasija llamada Óð-rœrir.


Sin embargo, otra interpretación sugiere a un personaje egoísta, puesto que en los relatos mitológicos de las Eddas se menciona que Wotan obtiene conocimiento de las runas después de sacrificarse en el árbol del mundo Yggdrasil y ese conocimiento se lo guarda para sí mismo y no lo comparte con nadie más. En el Hávamál se menciona claramente que conoce una serie de conjuros rúnicos, los cuales mantiene en secreto, aunque otras fuentes dicen que los compartió con los humanos que residían en Midgard para, de esa manera, conseguir que usaran las runas para comunicarse con los dioses. De la misma forma, al sacrificar un ojo en el Pozo de Mimir, el conocimiento que obtiene es solo para él, para poder convertirse en el máximo dios, pero dichos conocimientos no los comparte con nadie.


También es asociado con el concepto de la cacería salvaje, Asgardreid, un estrepitoso y rugiente movimiento a través del cielo, donde lidera las huestes de los guerreros muertos.


En consistencia con esto, Snorri Sturluson, en la Edda prosaica, describe a Odín dándole la bienvenida a los guerreros que han muerto heroicamente en batalla, en su residencia, el Valhalla, que interpretado literalmente significa "salón de los muertos en combate" donde pueden beber, comer y luchar hasta que llegue el Ragnarök, donde lucharán junto a Odín.


Además es el dios de la guerra, apareciendo a través de muchos mitos nórdicos como quien traía las victorias. En las sagas nórdicas, Odín a veces actúa como un instigador de conflictos bélicos, y se decía que era capaz de comenzarlos con tan solo arrojar su lanza, Gungnir. También enviaba a las valquirias para influir en las batallas y obtener el resultado que deseaba. En ocasiones podía aparecer en los campos de batalla como el líder de los nórdicos, llevando en los hombros dos cuervos, llamados Hugin y Munin («pensamiento» y «memoria» respectivamente), y acompañado por dos lobos, llamados Geri y Freki.


Odín está asociado a las trampas y engaños. Es un transformista, capaz de alterar su forma a gusto.Se relata que viajó por la tierra como un hombre viejo, tuerto, con barba gris, usando un sombrero de ala ancha y con un abrigo azul oscuro. También realiza prácticas mágicas, como lo es el seid.

Aunque en las Eddas haya historias de un Odín tramposo y codicioso, también las hay de un dios sabio y justo. De esa manera, se demuestra la diferencia de que los dioses nórdicos son como los humanos, con sus virtudes y defectos.


Odín conoce el secreto de las runas. Estas son la lengua de los poetas y los caracteres tallados en madera y piedra; las hojas de las espadas, los vasos de los caballos y son el origen de todo conocimiento y de cada fuerza. Odín obtiene estos conocimientos convirtiéndose en el primer Erilaz, o «sabio de las runas».


De hecho, para aprender el arte de las runas y de la adivinación, se colgó de un árbol llamado Yggdrasil, atravesado por su lanza durante nueve días y nueve noches, en un sacrificio que se ofreció a sí mismo.


Según Hávamál, 138, en la sección conocida como Rúnatal:



Veit ek, at ek hekk
vindga meiði á
nætr allar níu,
geiri undaðr
ok gefinn Óðni,
sjalfr sjalfum mér,
á þeim meiði,
er manngi veit,
hvers af rótum renn.

Við hleifi mik sældu
né við hornigi,
nýsta ek niðr,
nam ek upp rúnar,
æpandi nam,
fell ek aftr þaðan.

138 Sé que colgué
en un árbol mecido por el viento
nueve largas noches
herido con una lanza
y dedicado a Odín,
yo ofrecido a mí mismo,
en aquel árbol del cual nadie
conoce el origen de sus raíces.

No me dieron pan,
ni de beber de un cuerno,
miré hacia lo hondo,
tomé las runas
las tomé entre gritos,
luego me desplomé a la tierra.

Edda poética - Hávamál, estrofa 138

Rúnar munt þú finna
ok ráðna stafi,
mjök stóra stafi,
mjök stinna stafi,
er fáði fimbulþulr
ok gerðu ginnregin
ok reist hroftr rögna.

142 Conoce las runas
y aprende los signos,
los caracteres de mucha fuerza,
los caracteres de mucho poder,
que tiñó el tulr supremo (Odín).
y los altos poderes hicieron
y el señor de los dioses (Odín) grabó.

Edda poética - Hávamál, estrofa 142


Los devotos a Odín depositaban su confianza en él durante la guerra y lo invocaban como Sigföðr («padre de la victoria»), Sighöfundr ("juez de la victoria"), Sigtýr («dios de la victoria»), Sigþrór («[quien] obtiene victorias») y varios nombres similares. En la tradición hay muchos ejemplos de guerreros que realizaban sacrificios e invocaciones a Odín para tener éxito en las batallas.

Pero para aquellos escogidos por el dios, la victoria y la muerte gloriosa eran deseadas de igual forma. Los guerreros muertos de forma heroica eran adoptados por Odín como sus hijos y los recibía en el Valhalla, donde participaban en un eterno banquete que él presidía. Igualmente se le invocaba como Valföðr («padre de los elegidos»), Valtýr («dios de los elegidos»), Valkjósandi («[quien] elige a los escogidos»), Valþögnir («[quien] recibe a los elegidos») y más nombres de esa naturaleza. A una völva levantada del reino de los muertos, Odín se le presenta como el hijo de Valtamr29​ ("[quien] acostumbra escoger los elegidos "), que también es uno de sus nombres.

El dios establecía a quiénes les tocaba morir en el campo de batalla y eran elegidos para formar las filas de los einherjar, los guerreros destinados a formar el ejército que lucharía a su lado el día del Ragnarök. Así formaba la armada de almas guiadas por el propio Odín, que por esto es llamado Herföðr y Herjaföðr («padre de la formación»), Hertýr («dios de la formación») y Herjann («señor de la formación»).

Relacionado con el culto a Odín se encontraban los grupos de guerreros que entraban en un estado de éxtasis durante la batalla, los úlfheðnar y los berserker, (literalmente «hombres lobo» y «vestidos de oso», respectivamente). Estos grupos de guerreros eran devotos del dios y antes de la batalla entraban en un estado de éxtasis furioso, llamado berserksgangr, en el cual comenzaban a rugir, babear y a morder el borde de los escudos. Luego se arrojaban a la batalla, gritando, agitando sus espadas y hachas, matando a todos los que se acercaran, insensibles al dolor y a la fatiga, hasta que caían extenuados.

Það kann ek þriðja:
ef mér verðr þörf mikil
hafts við mína heiftmögu,
eggjar ek deyfi
minna andskota,
bíta-t þeim vápn né velir.

Þat kann ek it fjórða:
ef mér fyrðar bera
bönd að boglimum,
svá ek gel,
at ek ganga má,
sprettr mér af fótum fjöturr,
en af höndum haft.

Þat kann ek it fimmta:
ef ek sé af fári skotinn
flein í folki vaða,
fýgr-a hann svá stinnt
at ek stöðvig-a-k,
ef ek hann sjónum of sék.

148 El tercero sé:
si mucho preciso
desafilo las puntas,
de las espadas enemigas
y a mi adversario,
ni armas ni mañas le valen.

149 El cuarto sé:
si hombres imponen
cepos en mis miembros,
canto un conjuro
que me hace libre
las cadenas saltan de los pies
y de las manos los lazos.

150 El quinto sé:
si dardo yo veo
que busca blanco entre mi gente:
ninguno vuela con tal ímpetu,
que no pueda detenerlo
tan solo con la mirada.


1

Edda poética - Hávamál, estrofas 148-150

A veces elige a algún guerrero devoto y lo protege durante la batalla convirtiéndolo en invulnerable para sus enemigos para que pueda terminar la contienda sano y salvo.

Þat kann ek it ellifta:
ef ek skal til orrostu
leiða langvini,
und randir ek gel,
en þeir með ríki fara
heilir hildar til,
heilir hildi frá,
koma þeir heilir hvaðan.

156 El undécimo sé:
si debo en la batalla
conducir a los míos
Canto un conjuro tras los escudos
y así avanzamos victoriosos
entramos salvos a la batalla,
salimos salvos de ella,
y regresamos sanos de la contienda.

Edda poética - Hávamál, estrofa 156


Los devotos a Odín depositaban su confianza en él durante la guerra y lo invocaban como Sigföðr («padre de la victoria»), Sighöfundr ("juez de la victoria"), Sigtýr («dios de la victoria»), Sigþrór («[quien] obtiene victorias») y varios nombres similares. En la tradición hay muchos ejemplos de guerreros que realizaban sacrificios e invocaciones a Odín para tener éxito en las batallas.

Pero para aquellos escogidos por el dios, la victoria y la muerte gloriosa eran deseadas de igual forma. Los guerreros muertos de forma heroica eran adoptados por Odín como sus hijos y los recibía en el Valhalla, donde participaban en un eterno banquete que él presidía. Igualmente se le invocaba como Valföðr («padre de los elegidos»), Valtýr («dios de los elegidos»), Valkjósandi («[quien] elige a los escogidos»), Valþögnir («[quien] recibe a los elegidos») y más nombres de esa naturaleza. A una völva levantada del reino de los muertos, Odín se le presenta como el hijo de Valtamr("[quien] acostumbra escoger los elegidos "), que también es uno de sus nombres.

El dios establecía a quiénes les tocaba morir en el campo de batalla y eran elegidos para formar las filas de los einherjar, los guerreros destinados a formar el ejército que lucharía a su lado el día del Ragnarök. Así formaba la armada de almas guiadas por el propio Odín, que por esto es llamado Herföðr y Herjaföðr («padre de la formación»), Hertýr («dios de la formación») y Herjann («señor de la formación»).

Relacionado con el culto a Odín se encontraban los grupos de guerreros que entraban en un estado de éxtasis durante la batalla, los úlfheðnar y los berserker, (literalmente «hombres lobo» y «vestidos de oso», respectivamente). Estos grupos de guerreros eran devotos del dios y antes de la batalla entraban en un estado de éxtasis furioso, llamado berserksgangr, en el cual comenzaban a rugir, babear y a morder el borde de los escudos. Luego se arrojaban a la batalla, gritando, agitando sus espadas y hachas, matando a todos los que se acercaran, insensibles al dolor y a la fatiga, hasta que caían extenuados.

animales

Odín tiene como séquito diferentes animales. Los más conocidos son sus dos cuervos llamados Hugin y Munin, los cuales envía cada mañana a volar, en direcciones opuestas, rodeando el mundo para que cuando regresen por la tarde se posen sobre sus hombros y le susurren al oído lo que han visto. También posee dos lobos llamados Geri y Freki, a los cuales les da lo que le corresponde como almuerzo en el Valhalla, ya que él se alimenta exclusivamente de hidromiel y vino.

Gera ok Freka
seðr gunntamiðr
hróðigr Herjaföður;
en við vín eitt
vápngöfugr
Óðinn æ lifir.

Huginn ok Muninn
fljúga hverjan dag
Jörmungrund yfir;
óumk ek of Hugin,
at hann aftr né komi-t,
þó sjámk meir of Munin.

19. Geri y Freki
nutre, el guerrero famoso,
el glorioso Heriaföðr.
y solo con vino,
el dios de las armas,
Odín, vive por siempre.

20. Hugin y Munin
vuelan todos los días
alrededor del mundo
temo menos por Hugin
de que no regrese,
aún más temo por Munin

 

Edda poética - Grímnismál, estrofas 19 y 20.



VLa relación existente entre Odín con los cuervos, además de ser habitual para un dios de la guerra, también lo es para un dios de la muerte, ya que los cuervos generalmente se alimentaban de los cadáveres de los campos de batalla. Se cree que el estandarte del cuervo que algunos jefes tribales nórdicos portaban en combate era un símbolo del dios, para que los protegiese e inspirase temor en los enemigos.38​Los lobos al igual que los cuervos también se relacionaban con la batalla; algunos de los kenningars, que se utilizaron en la poesía escáldica para hacer referencia a esta son «festín de cuervos» o «festín de lobos».

Otro animal que siempre se encuentra asociado a Odín es su caballo gris de ocho patas, llamado Sleipnir, que le permite viajar velozmente por la tierra, el aire y el mar. Fue un obsequio de Loki y nació como fruto de la unión de Loki (momentáneamente convertido en yegua) y Svadilfari, el caballo del gigante que construyó parte de las murallas del Asgard.







Gabriel Adonay  Alvarado Garcia
Cristina Guadalupe Chávez Vásquez 
Claudia Guadalupe Garcia Velis
Edgar David Flores Riera
Sara Vásquez 

Comentarios

Entradas más populares de este blog

Dios Ares

Semidios Hércules